viernes, 25 de noviembre de 2011

Terrorismo

Cuarenta y nueve semanas han transcurrido este año.
Millones de mujeres sobreviven humilladas y vejadas por sus "parejas", en España, cincuenta y cuatro de Ellas con nombre propio ya no están entre nosotros: AnaMaría, Weili, Carmen, Lediyeini, Maria Jesús, Julia, Ramona, Esther, Carmen,Arianny, Susana, Gigliola; Montserrat, Marilyn, Natividad, Purificación,Viorela, Yanela, Mireia, Cándida, Arantxa, Marisol, Gloria, Yohanna, Miren,Inés, Teresa, Rosa María, Silvia, Angélica, Rosario, Eliana, Julia, Mónica, Fructuosa,Giovanna, Rosa María, Deisy, Isabel, Caridad, Elena, Esther, Lucía, Clementina,Mina, Mª Dolores, Salud, Yvonne, Cristina, Mara, Amaranta, Eunice, Tatiana,Sabrina
Unos terroristas acabaron con sus vidas dejando por el camino treinta y seis huérfanos con un futuro marcado por el horror y dos niños de 16 y 7 años que murieron desconcertados.
Esto no es producto de una furia pasajera, tampoco es una enfermedad mental, esto no es alcoholismo, no depende de clases sociales ni de procedencia geográfica y lo siento, tampoco es sólo cuestión de sexo o género.
Esto se llama terrorismo, el más vil de todos, es doméstico, es secreto y es cobarde, el verdugo actúa agazapado y nunca pone en riesgo su integridad física.

¿Por qué un lazo?
¿Por qué un día?
Muchos dirán que no sirve para nada, los más cínicos afirmarán incluso que es demagogia - que palabra tan pervertida - todos ellos son cómplices silenciosos de la mayor y más anacrónica lacra social que nos queda.
Las estadísticas - que no detallaré porque deshumanizan el horror - demuestran que entre las decenas de amigos, compañeros de trabajo, familiares y centenares de seguidores o contactos de redes sociales se encuentran alimañas que someten a sus víctimas y que un día u otro perpetrarán el último crimen de sus deleznables vidas.
Las frías estadísticas, también advierten de que entre esos mismos contactos será difícil encontrar a las víctimas. El terrorista comienza por hacer un control férreo a la libertad de su presa, la aísla de la sociedad, le requisa o vigila su teléfono y le corta cualquier contacto con el exterior aunque sea virtual. Esta semana el post de mi amiga Paloma sobre sus experiencias en un año en Twitter me hizo reflexionar sobre la suerte que tenemos de ser libres y sobre las mujeres que jamás conocerán esa herramienta ni nada que supere las cuatro paredes que protagonizan una existencia bajo encierro domiciliar.

Entonces, repito, ¿por qué un lazo, por qué un día?
Porque hoy, quiero que sepas que te vigilo, que me repugnas y que no pienso callar nunca ante la más mínima actitud agresiva o dominante que en ti observé sin importarme un carajo las consecuencias que ello pueda tener en nuestra "amistad". La gente como tú me revuelve el estómago y el único motivo por el que no te llamo hijo de puta es porque tu madre no es responsable de que te hayas convertido en un monstruo, ella jamás hubiera querido un hijo como tú.



No son ellas quienes deben estar atentas a las señales, somos todos, ellas dependen de nuestro olfato y nuestra valentía para denunciar, mientras sigamos pensando que esto pertenece a la estricta intimidad familiar nuestra sociedad se seguirá pudriendo inexorablemente.
Ya en marzo, tras un abominable asesinato, sentí la necesidad de hablar sobre esto, hoy se me agotan las palabras y sólo deseo no tener que volver a mencionar jamás el tema.
¿Utopía? Pensar en estos tiempos que acabar con el terror es utópico es caer en la complicidad.
Seamos intolerantes, generemos el clima social de repulsa acorde a la gravedad e invadamos las calles. Después, legislar y juzgar dependerá de otros pero serán conscientes de que la situación es de extrema trascendencia y requiere de medidas extraordinarias.
Antes o después venceremos.

Una vez más, recurro a Héctor Abad Falciolince y su Elogio a la Mujer Brava, a ver si nos enteramos de que la igualdad y el sometimiento no son iguales como tampoco lo son el feminismo y el machismo:

"A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientosA esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden."

Somos todos culpables de omisión de socorro, yo no volveré a serlo. ¿Vosotros?

PD: Un requerimiento a mi brava amiga Sofía, si conseguimos tipificar este crimen como terrorismo, entonces su apología será delito y podremos perseguir y juzgar a los sostreses de este mundo, que son muchos.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

¿Y ahora qué?

Este joven Sec. Gral fue capaz de dimitir para hacer valer sus valores
En el 79 hubo dos congresos
En el 2011 debe haber sólo uno, democrático y que cohesione
Tantas veces nos hacemos esa pregunta a lo largo de nuestra existencia que resulta imposible contarlas y recordar las causas que la suscitan. El fallecimiento de un familiar, la perdida de un empleo, una ruptura de pareja, un negocio fallido cuya deuda nos persigue o una enfermedad que nos obliga a cambiar nuestra dieta y optar por modos de vida más saludables, muchos motivos para una misma pregunta. No siempre somos conscientes de formularla pero a menudo está en el origen de las decisiones futuras, a mi me sucede incluso cuando finalizo una novela que ha llenado de satisfacción horas e incluso días. La sensación de orfandad que queda tras terminar algunos libros sólo se mitiga pregúntandome qué leer después. Abandonar la afición por la lectura para no pervertir el buen sabor de boca que me dejó la última no es una opción, por lo tanto opto por cambiar radicalmente de género o de idioma para no caer en la comparación y poder comenzar una nueva aventura.
¿Y ahora qué?

Ahora a hablar de política, porque es la ciencia de los y ahoraqués y porque es lo que toca.
Después, dejar que quien ha vencido gobierne y quien ha crecido se organice para una nueva etapa de más responsabilidad, todos ellos deben prepararse para representar dignamente a los ciudadanos que les han otorgado su confianza y que en este momento de la historia, sin duda, fiscalizarán la función pública diligentemente.
Mientras tanto... El mientras tanto sólo atañe a los socialistas, a los que estamos o nos sentimos próximos a esa ideología y al partido que la representa, sí, que nadie se asombre, pese a quien pese, el Partido Socialista sigue siendo el que mejor representa los valores históricos del socialismo. Cuando hablo de proximidad me refiero a cualquier tipo de cercanía, desde la militancia de base, a la simpatía o afinidad pasando por los cuadros del partido, todos cuentan. Recuerdo una anécdota muy ilustrativa que me contó mi amigo Pablo, me habló de un encuentro de diferentes personas con dos puntos en común, el ámbito profesional universitario y su sensibilidad social. En dicha reunión, uno por uno iban exponiendo puntos de vista políticos que finalizaban con el latiguillo:
- "Conste que soy simpatizante, no militante"
Hubo un tiempo en que la militancia en un partido se veía como una tara, o sea como algo propio de tarados, en cierto modo esa actitud sigue vigente hoy. El caso es que, en un momento dado, uno de ellos, para sorpresa de los demás, afirmó tras su perorata:
- "Lo mio es peor, yo soy militante, no simpatizante"
Me sirve esta historieta para constatar que es imposible convencer a la sociedad de un proyecto si uno sólo de los afiliados al grupo que lo promueve se siente alejado o incluso aislado del mismo, me resultaría muy difícil venderle a alguien un Mac haciéndole una demo con un PC por no sentirme cómodo con el sistema operativo de Apple.

Desde luego nos enfrentamos a un momento convulso que habrá que gestionar con mesura, serenidad y sobre todo inteligencia colectiva. Estoy seguro de que juntos lograremos aprender de los errores y extraer de esta crisis las conclusiones que nos lleven a abanderar y exportar una reforma global del proyecto socialista, su ideario y sus objetivos. Como ya sugerí aquí, creo que ha quedado meridianamente claro que la socialdemocracia, el socioliberalismo o la propia internacional socialista - viene a ser lo mismo - no ha sabido/podido manejar la situación en un contexto económico internacional trémulo que estoy convencido habrá de llevar a un cambio de ciclo y a un nuevo paradigma económico, político y social. El PSOE es el segundo partido socialista más antiguo que existe y sé que es posible aprovechar esta situación para convertirlo en el más moderno desarrollando una nueva forma de hacer política. Es urgente sentar unas bases que sirvan para construir una democracia más participativa, un sistema económico más solidario y una sociedad más igualitaria pero para eso hay que empezar en casa construyendo un partido más democrático con un presupuesto más austero y una organización más horizontal. Nada es más socialista que escuchar con atención las demandas de la sociedad porque sin soporte social no hay socialismo.

Trabajar todos, significa todos sin exclusiones, no sólo la militancia que hoy se rebela, en la ejecutiva hay personas valiosas que no deben ser menospreciadas por los cargos que ostentan. Hay que dialogar mucho, hay que hablar sin ampararse en el anonimato y decirse las cosas a la cara, de lo contrario volverá la escisión por familias como a lo largo de la historia ocurrió con los tercistas, guerristas, renovadores, izquierdasocialistas y otros grupúsculos que al final diluyen los principios y provocan que la ciudadanía no vea nada a través de la opacidad de nuestro discurso.

Ayer, de camino a IFEMA observé que las señales indicadoras desaparecen de repente y hay que guiarse por el instinto o el conocimiento, yo supe llegar porque conozco bien el destino y el camino pero estoy seguro de que muchos forasteros se perderán. Tan importante es conocer la ruta y la meta como saber explicarla a los demás.

Aquí la voz la base a la espera de que se pronuncie la cúpula y deseando que cesen las discusiones estériles, tras ellas sólo hay un fondo de saco.



Hace no mucho; allá por 2002, el PS se quedó fuera de la segunda ronda en los comicios presidenciales franceses viéndose obligado a apoyar a la derecha para evitar a la extrema derecha, entonces todos se preguntaron: ¿Y ahora qué? Difícil pregunta en aquel momento pero hoy sabemos que el año que viene, justo una década después, hay una posibilidad cierta de que Francia elija al segundo presidente socialista de la quinta república. Lo malo es que a pesar de todo será un presidente coyuntural porque ellos tampoco han reflexionado en profundidad sobre los pilares ideológicos que deben sostener el socialismo del siglo XXI.
¿Y ahora qué? Progreso, Sabiduría, Organización y Esfuerzo.


PD: Algunos intentaréis aprovechar las circunstancias para lograr saciar vuestra sed de poder, andad con ojo, el arribismo es un mal que se diagnostica y detecta facilmente.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Superficial

Imagen encontrada aquí
Quedarse en la superficie es pensar que los problemas se arreglan sólo con un cambio de gobierno.
Quedarse en la superficie es culpar de todos los males a nuestros adversarios.
Quedarse en la superficie es suponer que los recursos energéticos actuales son inagotables.
Quedarse en la superficie es sostener que los medios defienden intereses partidistas y no empresariales.
Quedarse en la superficie es obviar la realidad de las tres cuartas partes del planeta.
Quedarse en la superficie es confiar en que nuestro estado de bienestar es irreversible.
Quedarse en la superficie es no aceptar que otros pueden estar más cerca de lo cierto que nosotros.
Quedarse en la superficie es forrar paneles y farolas con fotos y eslóganes, por supuesto que lo es.
Quedarse en la superficie es decir que sí a todos los que protestan, por muy revolucionarios que estos sean.
Quedarse en la superficie es no reconocer que nuestras democracias son manifiestamente mejorables.
Quedarse en la superficie es afirmar que lo que tenemos no es democracia.
Quedarse en la superficie es promulgar que todos los partidos y políticos son iguales.
Quedarse en la superficie es hacer responsables a los ciudadanos de la mala praxis política.
Quedarse en la superficie es desear la destrucción de los mercados.
Quedarse en la superficie es defender que el sistema financiero debe seguir rigiéndose por las mismas normas.
Quedarse en la superficie es alborozarse con la victoria de unos.
Quedarse en la superficie es deprimirse por la derrota de otros.

Vivimos rodeados de tal superficialidad que parece que cuando una red social cambia alguna función nos venimos abajo, que no somos capaces de ver que la caída en desgracia de un aborrecible mandatario no es tan buena noticia y que si vetamos en masa a un medio de comunicación o a una empresa concreta cientos de trabajadores inocentes se ven afectados.

Hace unos días, una deplorable y celebérrima agencia de calificación, emitió una nota precipitada además de errónea que pudo hundir la economía de una nación como Francia. Por supuesto, a muchos nos pareció una actitud punible y deleznable digna de tener serias consecuencias para los responsables de dicha firma, por lo menos en el país en el que opera. Pues bien, todos, y digo todos, hacemos lo mismo a diario a través de Twitter, emitimos juicios de valor instantáneos que no sólo no están contrastados sino que en la mayoría de los casos están a su vez basados en otros juicios de valor y no en la fuente de la noticia. Ni se nos pasa por la cabeza el daño que podemos perpetrar pero la realidad es que diciendo tantas cosas al día, necesariamente, algunas son falsas y cuanto más hablamos más erramos.

Todo ello y mucho más está en la superficie, en una superficie de basura nauseabunda que algunos dan en llamar opinión pública no siendo más que una metáfora de esas grandes moles de plásticos y deshechos de tamaños continentales que dicen, vagan por los Océanos Pacífico y Atlántico sin que haya recursos para poder recogerlas. Preocuparse por ellas es desde luego necesario pero también superficial. Sacar conclusiones sería bucear hasta encontrar la causa de dicha acumulación de detritus, atajarla y tomar las medidas necesarias para que no vuelva a producirse.



Es completamente imposible defender la utopía de una ponderación global basada en un ejercicio de reflexión individual soportado por la escucha atenta y activa a todos los que nos rodean sin importarnos la premisa de la que prejuzgamos partirán. Sin embargo creo que debemos intentarlo, si al hablar olvidamos que nuestro interlocutor es de izquierdas, de derechas, burgués, pijo, perroflauta, cura, ateo, sabio, necio, homosexual o hetero, entonces lograremos llegar al fondo de lo que intenta expresar. Lo podemos hacer, en casa, en el trabajo, cenando, escuchando una conversación ajena en el bus o en Twitter y esa actitud no es utópica, conozco personas que la practican.

Nosotros no podemos pasar por alto nuestro propio sistema de creencias y valores pero si podemos obviar lo que creemos saber de los demás. Por eso este blog también se queda en la superficie, porque al escribirlo no puedo huir de mis intereses, ni escapar de mis fobias, ni esquivar mis carencias intelectuales, sólo espero que quien lo lea sí sea capaz de eludir las sospechas que sobre mis intenciones o tendencias tenga, no porque no sean acertadas sino porque no le permitirán quedarse ni con una idea de las que deseo transmitir.
¿Por qué no hacer el esfuerzo? Aunque sólo sea para disentir, criticar o incluso insultar, creo que merece la pena hacerlo desde el fondo, porque desde el fondo es difícil escapar pero la superficie invita a la fuga.

PD: Este post te lo dedico a ti que huiste esta semana presa de tus prejuicios y obsesiones sin llegar a saber que nunca fuimos tan amigos como tú clamabas ni ahora somos tan antagonistas como tú te crees.


jueves, 10 de noviembre de 2011

Crudo

Un día, el petróleo, los mercados y otras realidades
serán tan arcaicas como esta foto
"¡Buenísima noticia! repsol YPF halla en Argentina una gigantesca reserva de crudo" Esta fue la sorprendente declaración de Javier Solana ayer en Twitter. Sorprendente para mí, claro, me causa sorpresa porque suelo estar muy de acuerdo con las afirmaciones e informaciones que divulga Solana pero en este caso tengo serias dudas de que esto sea una buena noticia e intentaré explicar por qué.
Según algunas cifras que he podido leer, el planeta tendría recursos petrolíferos para aproximadamente 30 años aunque algunos analistas opinan que al ritmo de consumo actual es difícil que lleguemos a tres décadas. Si nos quedamos en la superficie, la noticia  podría ser buena, sin embargo, desde mi punto de vista, no es más que un hallazgo paliativo que no hace más que alargar la agonía de un recurso energético agonizante. Investigando he tenido acceso a otros datos desconcertantes como que quedan reservas de gas para 60 años o carbón para poco más de un siglo. Tengo 35 años, en términos geológicos soy un estornudo y en términos humanos este tiempo ha pasado más rápido de lo que me hubiese gustado, no pretendo establecer aquí una teoría sobre política y recursos energéticos, no me falta energía pero ando escaso de recursos científicos para ello. A mí me preocupa que mis hijos no tendrán la oportunidad de analizar la conveniencia de los hidrocarburos frente a otros combustibles aunque espero que para entonces los sabios ya hayan reconducido nuestro futuro hacía la economía de hidrógeno o hayan tenido la valentía de abandonar lo antiguo e investigar lo nuevo o vaya usted a saber.  Hoy, solo me puedo dirigir a los guruses del presente: ¿Qué tal si empezamos a construir el futuro? No es necesario inventar nada, ustedes saben que ya está inventado; abandonen el canguelo, no sean pusilánimes y manden al carajo a los mercados, mejor dicho, manden al carajo a los que actualmente se han apoderado de los mercados, necesitamos que el capital fluya pero para eso es necesario coagular a los que lo han manejado hasta la fecha y que tomen conciencia de sus crímenes de lesa humanidad desde una celda.

Por otro lado, estamos inmersos en un crudo proceso electoral, es relevante, sí, pero en su justa medida y sin perder el norte. A nivel planetario somos demográficamente insignificantes, económicamente prescindibles y además, a casi nadie le importa un pimiento lo que aquí ocurra. En unos días, los mercado se habrán cargado en Italia al cuarto jefe de gobierno democráticamente elegido en las urnas. Hace un año cayó el irlandés Cowen, después el portugués Sócrates, recientemente el griego Papandréu y ahora el mercader de Milán. Este último caso no carece de cierta justicia poética, mientras el mercado tumba su gobierno, sus empresas se hunden en bolsa, en definitiva, quien le lucró le entierra. No es para alegrarse, es la demostración flagrante de que nuestros votos, a la hora de la verdad, carecen de importancia y esto lo empiezan a sospechar nuestros políticos. El lenguaje no verbal no falla, no sé si yerro pero me parece que el semblante del candidato popular no es el de una persona que está a unos días de ganar unas elecciones y me temo que es porque sabe que tras el día 20 de noviembre, vendrá el 21, el 22 y el 23; o mucho cambian las cosas o la próxima legislatura puede ser la más breve de la historia de nuestra democracia. Rajoy es muy consciente de la crudeza de su futuro si gana, imagino que se debe sentir un poco como si Luis XVI hubiese abdicado en él con la guillotina ya montada por los revolucionarios, en fin un sinsabor, por muy rey que se sea.

No estamos en crisis, estamos en un cambio de ciclo, de modelo y de realidad que requiere modificar nuestros planteamientos, deseos y certezas, yo lo seguiré haciendo desde un planteamiento bastante utópico y algo optimista.
Necesitamos que se agoten lo recursos fósiles para cambiar de modelo energético.
Sólo entonces la salud del planeta dejará de estar en peligro.
Necesitamos que se hundan del todo los mercados financieros globales para que arrastren a sus dirigentes.
Sólo entonces el reparto del capital será más justo y equitativo.
Necesitamos que los partidos políticos toquen fondo.
Sólo entonces renacerán más fuertes, solidarios y democráticos.
Necesitamos que el norte sea más pobre.
Sólo entonces descubriremos que necesitamos al sur y decidiremos cuidar de él.
Necesitamos que quiebren, uno por uno, todos los países de la Unión Europea.
Sólo entonces decidiremos estar fiscal, económica y socialmente juntos.
Necesitamos que los medios de comunicación convencionales dejen de ser rentables.
Sólo entonces volverán a ser lo que nunca debieron dejar de ser.

Siempre cabe la posibilidad de que sabiendo lo que ha de suceder lo atajemos. Una vez escribí un artículo sobre el socialismo llamado Ave Fénix pero yo no deseo que ocurra lo que expongo, no es necesario reducir todo a cenizas para reconstruirlo después, es urgente empezar a construir nuestro nuevo paradigma para ir destruyendo paulatinamente lo que teníamos hasta ahora. A nadie se le ocurriría cerrar una carretera hasta no haber inaugurado la nueva autopista pero tampoco permitiríamos que nos obligasen a circular por las primitivas calzadas romanas.
Por lo tanto, encontrar una nueva bolsa de crudo no es una gran noticia, la buena nueva será cuando descubramos que lo que existe no funciona pero ya existe lo que sí funciona.
O eso, o lo llevamos crudo.




Esta película es Gigante, como, supuestamente, la reserva que se ha encontrado, cuya extracción, por cierto, puede causar daños irreparables al medio-ambiente. Esta secuencia nos enseñaba ya en el 56 que cuando aparece el petróleo surgen disputas y peleas, de ahí a las guerras sólo un paso, pero eso es otra historia.


PD: Este artículo está contra-inspirado por los mítines alejados de la realidad e inspirado en gran medida por Dario Fo y su novela "L'apocalisse rimandata". 
Pido disculpas a Javier Solana, le seguiré escuchando y leyendo ávidamente, al fin y al cabo, ambos soñamos con #MásEuropa, porque más Europa sí sería el comienzo de algo nuevo.



jueves, 3 de noviembre de 2011

Camuflaje

A mí este pez me recuerda a alguien
Este fin de semana realicé una visita al maravilloso acuario de Gijón, recomiendo por cierto a todo aquel que viaje a Asturias que se acerque, es un lugar que merece la pena. La cuestión es que observando detenidamente la atracción principal, el hogar de los tiburones, observé que en el fondo, casi imperceptibles, se apreciaban siluetas geométricas en la arena, eran rodaballos, me bastó ver uno para encontrar a los demás y me pareció un pasatiempo muy interesante poder descubrir a quien se oculta tras un camuflaje perfecto.
El ser humano suele ser más torpe, aunque intenta camuflarse se le pilla rápido, por supuesto hay disfraces más burdos que otros, a veces, incluso descubrimos el disfraz pero no acabamos de dilucidar que hay tras él.
Todo parece indicar por ejemplo que bajo el manto de la mal llamada primavera árabe se ocultaban intereses de partidos políticos concretos, los procesos electorales en marcha confirman que son formaciones de corte islamista las que al final están capitalizando el protagonismo de las revueltas y consiguiendo canjear el apoyo por votos para gobernar. No opinaré sobre si esto es bueno o malo, tampoco diré que no son democráticas, pero espero que nadie me hable de moderados o no, si defendemos el estado laico lo debemos hacer por doquier y quien incluye un dogma religioso en su doctrina política no es laico por mucho disfraz que se ponga.
Luego, nos encontramos con nuestra propia revolución, surgió de una manera espontáneamente orquestada y la propia heterogeneidad de la misma sirvió de madriguera para tendencias muy diversas que, con la cercanía de las elecciones, salen de la oscuridad para dejarse ver. Los avatares de las redes sociales son muy ilustrativos, he podido observar como muchos han cambiado el logo del 15M que adornaba su tez por el de un partido concreto. No debo criticar esto puesto que aun teniendo mi voto decidido, yo mismo sentí cierta atracción por el movimiento en sus albores, todavía hoy aplaudo y defiendo la iniciativa ciudadana cuando es sincera, además no es incompatible ni se puede tildar de mentiroso a quien defiende dos opciones a la vez si las cree convergentes. El problema grave es detectar si en ocasiones la lucha contra las instituciones establecidas y contra la propia democracia actual camufla posiciones totalitarias que se identifican claramente cuando no se acepta ninguna crítica por mínima que sea. No sé si a alguien más le habrá ocurrido pero he comprobado que hemos pasado del aquí cabemos todos al conmigo o contra mí a una velocidad pasmosa y eso sí es muy real aunque no tan demócrata. No tengo todavía identificado quién se oculta tras la inquietante máscara blanca del anonimato, tampoco tengo nada claros sus objetivos pero sé que más pronto que tarde todo ello se volverá cristalino, yo seguiré atento para descubrirlo pronto.
Otros camuflajes son más toscos, si no que alguien me diga cómo es posible que cada día, de cada mes, de cada año e incluso de cada siglo nos veamos en la obligación de estar pendientes de Israel, un país de características geográficas, económicas y demográficas similares a la Comunidad Valenciana y que sin embargo tiene al mundo pendiente de sus decisiones. Ayer mismo pudimos presenciar como los Estados Unidos dejaban de financiar la UNESCO por aceptar que un país aún más pequeño entrase a formar parte de ella. Creo que sería bueno para todos si Israel se quitase el disfraz de estado soberano para reconocer que no es más que un territorio de ultramar de los Estados Unidos de América aunque cabe también la posibilidad, visto lo visto, de que este último sea la colonia del primero, esto no lo tengo muy claro todavía. En este punto debiéramos ser conscientes de lo sangrante de algunas cifras que traslucen la hipocresía imperante en el planeta. Si los estados Unidos financiaban a la UNESCO con 70 millones de dólares y esto suponía el 22% de sus ingresos significa que el presupuesto total del organismo que debe velar por el mantenimiento de la cultura planetaria es de 319 millones de dólares. Lo bueno que tienen los ceros es que camuflan la mediocridad presupuestaria pero si decimos que en España los partidos gastarán 65 millones en la campaña electoral y que el Real Madrid tiene un presupuesto de 480 millones de Euros, quizás, sólo quizás alguien descubra la ruindad global imperante.
Los números, ellos son nuestro mejor camuflaje, ellos nos convierten en rodaballos sociales y económicos.
Los números dijeron hace una década que eramos ricos, era mentira.
Los números dicen hoy que somos pobres, no es tan cierto.
Los números dicen que África crece -  filósofo centrista dixit - pero decrece el bienestar de sus habitantes.
Los números dicen que una opción política es mayoritaria cuando en realidad es la menos minoritaria.
Los números dicen que somos importantes cuando somo irrelevantes.
Y así, entre números, afrontamos las elecciones generales democráticas en un país de 47 millones de habitantes inmerso en un mundo de 7.000 millones, pase lo que pase, nos quedará el consuelo de que probablemente en Tuvalu a nadie le interese el resultado.
Mientras sigamos sin pensar en personas y creyendo en estadísticas, porcentajes y cifras estratosféricas que nuestros cerebros no son capaces de descodificar seguiremos perfectamente camuflados, escondidos de nosotros mismos, tanto que llegará un día en que no lograremos encontrarnos como le ocurría a Zelig y parece sucederle a algún político o periodista camaléonico.



PD: Os ruego me leáis mucho a ver si cuando revise las estadísticas del blog consigo sentirme importante...