miércoles, 11 de enero de 2012

Veinte años no es nada

Las cosas pintaban mal pero sonreíamos, hoy ni eso...
Hoy le he observado con una mezcla de lejanía ideológica y cercanía ilógica. Por fin salió de su hibernación voluntaria, si bien la cosmética impide que la nieve del tiempo platee su sien, su frente sí se ha marchitado y su mirada es ciertamente febril. Yo, si fuera él, le preguntaba a Felipe.

Hace veinte años, la crisis nos azotaba, una de las de antaño, de esas que se arreglaban con devaluaciones monetarias, amplia visión de estado y algo de salero andaluz. Todo se asemejaba bastante, la oposición tenía escaso peso parlamentario y el gobierno disponía de una mayoría virtualmente absoluta que aprovechaba para tomar "necesarias" medidas de ajuste económico sin conseguir recabar apoyos del resto de grupos. Se fraguaba entonces el despegue de los años venideros y quizás también el consiguiente aterrizaje forzoso.

Hace veinte años construíamos Europa desde Maastrich con zancadillas de Dinamarca y Reino Unido mientras Alemania intentaba reconstruir su país tras años de división. Hoy, a pesar de las perennes zancadillas de Dinamarca y Reino Unido, intentamos reconstruir Europa desde no se sabe dónde mientras Alemania goza con su papel protagonista y referencial de nuestro riesgo deudor. ¡Ay si Paco Fernández Ordoñez levantase la cabeza! Él también se fue en esos tiempos - antes de tiempo - pero por lo menos pudo evitar la visión de la extraña deriva que su sueño habría de tomar, una Europa que navega entre icebergs de nombres bizarros como Moody's o Finch que incluso se cuelan en su parlamento.

Hace veinte años "volábamos" en AVE a Sevilla sin preguntarnos si ser tan veloces sería rentable, sin pararnos a meditar si tanta premura nos permitiría llegar antes a algún lugar. Merecía la pena intentarlo, teníamos la convicción de que una Exposición Universal y unos Juegos Olímpicos mitigarían una cifras de desempleo tan estratosféricas como las de hoy y nos traerían pingües beneficios. Ya se sabe que las olimpiadas pueden ser rentables, se dice que cierto balonmanista amortizó las siguientes como ningún otro deportista, pero esa es otra historia.

Hace veinte años salíamos de la primera guerra de Irak pagando un alto precio por los combustibles mientras veíamos horrorizados la imagen de un cormorán cubierto de brea, luego descubriríamos que el ave había volado o más bien que, al igual que ciertas armas destructoras, jamás estuvo allí. Hoy seguimos pagando gasolina a precio de caviar, quizás por la influencia de Irán porque de Irak ya no queda nada.

Hace veinte años un alcohólico dirigía sin rumbo la recién estrenada Federación Rusa, hoy un ególatra vigoréxico intenta volver a dirigirla sin más destino que el de su propio beneficio. Hace veinte años un presidente de Estados Unidos finalizaba su único mandato, es posible que en noviembre, otro presidente del mismo país termine el suyo.

Hace veinte años Felipe vivió y lidió en este contexto pero encontró los ingredientes para reflotar el invento  aunque algunos ciegos sigan creyendo que fue un milagro posterior de aquel funesto organizador de guerras, bodorrios y corruptelas que estaba por llegar (por supuesto, el ciego puedo ser yo, eso nunca se sabe hasta que es tarde). Imagino, que la función del Consejo de Estado - si hubiese alguien en sus asientos - es aconsejar y por eso en él se deposita a los ex-presidentes y por eso creo que el mejor asesor para el dubitativo Mariano sería sin duda el convincente Felipe, no vaya a ser que le dé por preguntar a otros.

Ni Hannah Montana ni el Jonas de los Brothers supieron nada de esto, estaban naciendo y dudo de que hoy lo hayan descubierto. Mucho me temo que algunos de sus semejantes siguen sin ser conscientes del pasado y el presente aunque prefiero creer que no es utópico pensar que la mayoría, no sólo es cabal sino que es mejor, como lo será el futuro que ellos deben construir. Habrá que esperar un par de décadas para saberlo, total nada.

En 1992 aprendimos a soñar, en 2012 deberíamos despertar.
Aquel año fue bisiesto, este también nos regala un día.
Y es que, como decía Gardel, veinte años no es nada...



PD: Este post es para mi hermano Raúl que aunque no había nacido entonces, hoy se interesa por el pasado y lucha soñando - o sueña luchando, esto no lo tengo muy claro - con una realidad distinta.

1 comentario:

  1. Acertado post, me queda la duda de si el "no vaya a ser que le dé por preguntar a otros" se refiere a Aznar o a ZP... #AhiLoDejo :)

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