lunes, 4 de febrero de 2013

¿Demasiadas casualidades?

¿Cómo voy a saber nada si yo mismo soy fruto de la casualidad?
¿Por qué de repente he recordado que José María Aznar fue inspector de hacienda? No tengo ni idea pero al recordarlo inmediatamente me fui a revisar el cuaderno de Bárcenas, la presunta caja B del Partido Popular. No me preguntéis por qué, un acto reflejo, mero instinto o qué sé yo, pero a partir de ese momento me surgieron dudas que espero algún alma caritativa me pueda aclarar.

¿Por qué nadie comenta que entre enero del año 1993 y enero del año 1997 no existe ningún apunte contable? Yo no tengo ni idea, pero como se puede apreciar en el exhaustivo trabajo que ha realizado el diario El País, este extraño vacío es patente así que una de dos, o esta contabilidad era prescindible y por lo tanto tiene algo de fraudulento o era la oficial y durante cuatro años el PP descuidó sus cuentas más que la añorada Lola Flores

¿Qué sucedió en enero de 1993 que pudiera afectar a la hipotética contabilidad bífida del PP? No tengo ni idea de nada concreto que sucediese ese mes de ese año. Sin embargo unas semanas después, en marzo, unos peritos de hacienda, no sé si antiguos compañeros o no del candidato Aznar, enviaron un informe al juez Marino Barbero, un informe que contenía datos sobre una supuesta financiación irregular del Partido Socialista Obrero Español realizada a través de una empresa llamada Filesa.

¿Pero qué tienen que ver las churras con las merinas? No tengo ni idea, en principio nada, salvo que quien descubriese el caso de corrupción socialista informase al Partido Popular de la que le venía encima a su adversario político unos meses antes de celebrarse nuestras quintas elecciones generales. Es posible entonces que Alguien decidiese que en ese momento lo importante era dar ejemplo de pulcritud dado que previsiblemente el debate sobre la corrupción entraría de lleno en campaña electoral, como de hecho así sucedió.

¿En todo caso, por qué estar tanto tiempo sin apuntes en esta opaca contabilidad que acabamos de descubrir? No tengo ni idea, no soy contable y por lo tanto no conozco los mecanismos de tesorería, no sé si en finanzas existe el barbecho o se gastó el cartucho de tinta de la pluma. Sí sé que aquella legislatura, la última de Felipe González, fue convulsa desde el inicio y que la corrupción socialista marcaba los tiempos y las portadas. También sé que el lejano Caso Naseiro  quedaba ya en el olvido. Por todo ello es posible que quizás el ex-inspector de hacienda y por aquél entonces eterno candidato Aznar optase por el lucro cesante temporal como medio más rápido de acceso al lucro constante perpetuo. Pero realmente esto no lo sé.

¿Pero, por qué recuperar en enero de 1997 la vieja libreta y empezar de nuevo a detallar en ella pagos, impagos, débitos y triquiñuelas? No tengo ni idea de qué motiva una decisión tan estúpida ni por qué a partir de ese preciso instante los apuntes son aún más detallados que en la anterior etapa, como he dicho, no soy contable y además mi nombre empieza por A. Elucubrando un poco más, puede ser que casi un año después de ganar las elecciones generales uno se relaje y decida retomar las viejas costumbres, al fin y al cabo la vida política es corta, cuesta llegar y como dijo aquél "hay que forrarse" antes de que sea tarde.

¿Y por qué entre los años 2000 y 2004 se multiplican desmesuradamente los apuntes de la libretilla? Ni idea, sólo se me ocurre que puede que la mayoría absoluta dé aún más sensación de intocabilidad - perdón por el palabro, soy fan de Elliot Ness - y la avaricia se incremente, ya se sabe que algunos, cuanto más tienen, más necesitan. Repito no lo sé, es todo tan absurdo (si no fuese indignante) que me gustaría ver ese libro y comprobar su color a ver si resulta que el famoso libro azul del presidente del que tanto se hablaba entonces era éste mismo.

¿Por último, por qué escribo en forma de interrogaciones sin afirmar ni decir nada? No tengo ni idea de la razón, me ha dado por ahí, puede ser una cuestión de prudencia o de simple temor. Parece ser que el Partido Popular pretende llevar a los tribunales hasta al toro que mató a Manolete así que a diferencia de lo que hacía él, yo prefiero no decir ni mu que tras la cuesta de enero no me quedan fondos para pagar las tasas de ningún juzgado.

Justo 20 años median entre Filesa y Bárcenas, una cifra redonda como tantos y tantos ceros entre ambos casos, pero quiero dejar claro por si hay algún fiscal en la sala que este artículo sólo refleja una duda, no la emprenda usted contra mí: ¿No son éstas demasiadas casualidades? Deseo que lo sean, en caso contrario nosotros seríamos meros títeres de un sistema democrático corrupto y orquestado desde su nacimiento para mantenernos en la inopia.

 

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