jueves, 7 de agosto de 2014

Anna


Anna y su paritorio junto a la consulta
Hace un año tuvimos ocasión de visitar la pequeña aldea de Badián situada en el extremo sur-oriental de Senegal casi llegando a la frontera con Guinea Conakry, allí trabajaba una enfermera llamada Anna Ndaw, de quien hablaré más tarde.

Hace cuatro meses Senegal cerraba la frontera con Guinea tras detectarse en diciembre del año anterior los primeros casos de Ébola en el país vecino, para entonces habían fallecido ya 70 personas por el brote.

A día de hoy el brote se ha extendido a Nigeria, Liberia y Sierra Leona provocando el fallecimiento de 1000 personas lo que supone casi la mitad del total de muertes provocadas por este letal virus desde su aparición repentina en 1976 a orillas del Rio Ébola en la República Democrática del Congo.

En estos momentos el personal sanitario del Hospital - público en vías de desmantelamiento - Carlos III de Madrid se afana por la salvar la vida de dos misioneros españoles contagiados en Liberia tras dedicar su vida a ayudar al prójimo. 

Podemos concluir por tanto que se ha desatado una nueva crisis sanitaria en África que tiene al mundo en vilo, en parte por lo que le pueda "Tocar" aunque por el momento sólo haya afectados en Estados Unidos y España.

Estos son los datos conocidos el día 7 de julio del año 2014 a mediodía y mientras escribía el párrafo anterior aproximadamente 90 personas han perdido la vida en África infectadas por VIH y otras 60 por malaria. Desde que comenzó este 7 de julio han muerto 2250 personas y 1500 personas respectivamente por las mismas causas descritas, cuando acabe la jornada se habrán perdido un total  de 7500 vidas (la gran mayoría infantiles) por las epidemias crónicas de VIH y Malaria que sufre el continente africano desde hace tanto tiempo que ya ni nos acordamos. ¿Significa esto que hay que restar importancia al gravísimo brote de Ébola que está provocando estragos, confusión y terror en el África occidental? Por supuesto que no, pero significa que debemos prestar de nuevo especial atención al tratamiento informativo que damos a determinados asuntos y la respuesta social  que otorgamos a ciertas desgracias. Después, debemos fijarnos en el silencio y ceguera permanente que mostramos ante catástrofes sanitarias mayores por el simple hecho de parecernos crónicas, inevitables y endémicas de un territorio sin solución. Por supuesto, no es momento ahora de comparar con otros males endémicos que provocan aún más muertes como las diarreas, hambrunas o incluso guerras que asolan el continente africano, por eso he limitado la comparación a otro virus y otra enfermedad contagiada por animales, no quisiera que nadie tildase de demagógico este artículo.

Ahora sí, tras los fríos datos de realidades estremecedoras, me gustaría presentaros a Anna, una mujer senegalesa que dedica la vida a los demás en su propio país. Anna es hermana de Tafa. Tafa es un guía  que trabaja para Campamentos Solidarios. Campamentos Solidarios es una asociación española sin ánimo de lucro que apoyándose en el ecoturismo responsable y solidario contribuye a generar microcosmos económicos sostenibles y autosuficientes en aquellos lugares en los que se instala. Como he dicho, Anna es hermana de Tafa y eso sólo es relevante porque quizá esa casualidad hizo que dejase la comodidad de Dakar tras terminar sus estudios de enfermería y se instalase en este recóndito campamento próximo a la aldea de Badián, a orillas del Río Gambia en la provincia de Tambacounda. Porque, casualidades aparte, lo relevante es que Anna es una empecinada enfermera empeñada en traer salud, educación e higiene a la comarca. En el mismo campamento ha montado un centro de atención primaria con paritorio e incubadora, rudimentarios, sí, pero absolutamente fundamentales para la seguridad de madres y neonatos. Anna hace todo lo imaginable y más. Anna trae bebés al mundo, reparte mosquiteras, educa sobre higiene, hace pruebas de malaria, medica a los enfermos que se dejan, realiza pruebas de malnutrición infantil, adiestra sobre la importancia de la planificación familiar y ayuda a las mujeres que se lo solicitan con la anticoncepción.

Anna nos enseñó gráfica y prácticamente en qué consiste la malaria, nos explicó las dificultades en tratarla con escasísimos recursos y la titánica actividad didáctica que se requiere para prevenirla. Una sola foto resume el alcance de la enfermedad en el África sub-sahariana, 14 positivos en Pf (Plasmodium Falciparum), el más agresivo y mortífero de los cuatro parásitos que transmite el mosquito Anopheles, propagador del paludismo. Si observamos además la ratio, 14 de 22 muestras, creo que sobran las palabras, esperemos que "nuestro" Pedro Alonso sea capaz, de una vez por todas, de erradicar la enfermedad desde su nuevo cargo en la OMS:



Aparte de esto, Anna, realiza visitas rotativas por otros poblados para comprobar si cumplen con los mínimos sanitarios exigibles, hablando con ella descubrimos que la gente no usa las mosquiteras, hace caso omiso a las advertencias sobe el agua del río y alimentan a sus hijos a base de arroz o mijo exclusivamente, los animales sólo se usan para comerciar y mientras tanto la natalidad no deja de aumentar. En fin, todo lo que cuenta parece bastante descorazonador pero al menos, aunque muy despacio, otras costumbres se van desarraigando, recuerdo por ejemplo que el jefe Bassari dijo que tenía sólo tres niños y una sola mujer, no tendría más porque en estos tiempos no era sostenible. Un halo de esperanza para este lugar en particular y África en general si se propaga ese pensamiento a la vez que se ataja la propagación de enfermedades que no debieran existir en pleno siglo XXI.

Allí dejamos hace un año a Anna, con sus quebraderos de cabeza y algunos medicamentos más que le entregamos para rellenar su farmacia pero también con la alegría de saber que una semana antes habían renovado su contrato por tres años gracias a la financiación de AXA e intermediación de Campamentos Solidarios. ¿En qué medida ha contribuido el Ébola estos meses a acrecentar las preocupaciones de Anna? No lo sé, pero intuyo que dada la magnitud de las tareas de Anna, y todas la Annas que luchan por construir una África mejor, no será más que otro escollo en el camino. A ellas y a ellos dedico hoy este artículo aprovechando que occidente, temporalmente, se está fijando.

PD: Pido disculpas por la falta de pudor al publicar por primera vez una foto en la que aparezco pero es la única forma que tengo de mostrar el entorno en el que trabaja Anna, la prudencia me llevó a no realizar más que estas dos fotos, lo interesante radicaba en lo que ella contaba y no en el "decorado" en el que lo hacía.


lunes, 2 de junio de 2014

¿Por qué hoy?

Fin de trayecto
En este extraño día en que amanecimos bajo una monarquía y nos acostamos bajo no se sabe qué - lo de amanecer monárquicos y acostarnos republicanos es de otra época y habría que certificarlo - me hago algunas preguntas retóricas que al menos a mí me sirven de respuesta a la interrogación que titula el artículo.

1- ¿Por qué el Rey de España confiesa al inicio de su despedida que tomó la decisión hace 6 meses? Quizá para que no nos preguntemos por qué la toma hoy. Yo, sin embargo, haré un ejercicio de imaginación y asumiré que tomó la decisión ayer. Si no, no tendría más preguntas y sería un artículo demasiado corto.

2- ¿Es casual que un monarca anuncie el fin de su reinado pocos días después de una convocatoria electoral? Puede que sí, salvo si los resultados son adversos y anuncian un fin de ciclo o un futuro cambio de pesos políticos en las cámaras legislativas.

3- A tenor de los resultados de las últimas elecciones en nuestro país hace unos días y extrapolando los mismos a las legislativas de 2015 ¿Tendrían los partidos continuistas peso suficiente para garantizar con "éxito" el trámite legislativo de sucesión de la corona? Puede que sí, es muy posible que el bloque PP/PSOE (con algún apoyo extra de UPyD o Ciudadanos) siguiese sumando diputados para garantizar los dos tercios del hemiciclo que refrendasen la sucesión Borbónica. En todo caso el riesgo sería grande dado el tiempo que aún falta.

4- ¿Influye acaso el reciente anuncio de "futura dimisión" del Secretario General de los Socialistas en la decisión Real? Esto es imposible de saber pero sí sabemos que hoy por hoy ese partido vota en piña, parece improbable que un partido que apuesta por el régimen actual dé libertad de voto a sus diputados y por tanto parece garantizado el "buen fin" del proceso legislativo de sucesión. Hay demasiadas posibilidades además de que una nueva ejecutiva federal con ansias de renovación no mantenga la fidelidad institucional de su antecesores.

5- Puede que toda esta apresurada estrategia surta su efecto a corto plazo y el proceso de sucesión culmine sin sobresaltos pero ¿Será suficiente para garantizar un reinado "felipista" duradero y tranquilo? Parece difícil que de aquí a algo más de un año nuestro contexto socio-económico-político atraviese los cambios necesarios y adquiera la estabilidad suficiente para acallar el fervor republicano que se palpa en las calles desde hace meses o incluso años.

Y hasta aquí las preguntas sobre el que fue Rey de España y su ¿sorprendente? jubilación pero en esta convulsa jornada dejo un par de dudas republicanas para el final. A estas horas se han convocado manifestaciones en todas las plazas de España para pedir que se consulte al pueblo sobre su futuro o pedir directamente el cambio de régimen político del país.
¿Es la calle el lugar apropiado para legislar, modificar regímenes o constituciones? La historia nos demuestra que no suele serlo pero sí que ha sido siempre el motor del cambio, el lugar idóneo para que calen las demandas y el sitio adecuado para que quien se deba enterar se entere.

Después, dentro de unos 15 o 16 meses, una vez más, sólo valdrá el voto y demos por seguro que más de una opción política llevará en su programa la idea de abrir un proceso constituyente y otros hablarán de maquillarla mediante insulsas reformas. Será entonces cuando ya no valdrá lo de ser antisistema sin votar o decir que son todos iguales cuando es notorio que no lo son. Será sólo entonces cuando todos los que hoy nos despedimos del antiguo monarca con actitudes que van desde el cariño a la mofa pasando por la admiración o el desprecio, tendrán la oportunidad de expresar su opinión y decir claramente qué país quieren construir.

Hoy algo ha comenzado a gestarse y pronto estará sólo en nuestras manos decidir qué, no es momento de urgencias sino de reflexión, constancia y mesura. Mientras tanto, deseemos suerte a Felipe y Mariano, a la vuelta de verano deberán convencer de quedarse a aquellos que hace tiempo que nos dejaron. ¿O quizás somos nosotros quienes deberíamos convencerles de hacer oídos sordos a sus también mediocres dirigentes y aguardar juntos ante la perspectiva de intentar construir entre todos un nuevo estado más semejante a la realidad social que contiene?




lunes, 12 de mayo de 2014

Malas costumbres

"La única costumbre que hay que enseñar
a los niños es que no se sometan a ninguna"

Jean Jacques Rousseau
Unos desalmados - no me interesa ni me parece relevante su supuesta ideología - han llevado a Nigeria a portadas y  trending topics mundiales. Han secuestrado a 223 niñas y el gobierno nigeriano como respuesta ha ofrecido una recompensa de 223.000 Euros por su liberación, a razón de 1000 Euros por niña, ignoro cómo se ha realizado el cálculo, sigo sin conocer el valor de la vida humana pero está claro que cuantos más somos y más fluye la información menos vale nuestra vida, cosas de la ley de la oferta, la demanda y la economía liberal que sigue rigiendo el planeta.

Al menos, estas niñas y sus familias tienen el exiguo consuelo de mantener al mundo en vilo y notar quizá desde la lejanía el apoyo de tantos aunque esto difícilmente mitigue su profunda desesperación. No sabemos cómo acabará esta historia, los salvadores de occidente, en este caso, parece que raudos han desplegado su artillería diplomática. Ya veremos cómo termina, las razones de las corbatas y las sinrazones de los fusiles no suelen ser concomitantes. En todo caso, cuando acabe, todo probablemente siga igual y Nigeria desaparecerá de nuevo de nuestro día a día.

Hoy escuché a un periodista afirmar que "el periodismo trabaja en la dimensión de lo insólito", no me pareció mala definición, podría ser bastante certera si no fuese porque cuando se trata de deportes, política crónica rosa o información económica todo suele resultar bastante recurrente y por lo tanto escasamente insólito. Pero me apropio la definición, es oportuna para la crónica internacional en general y para este caso en particular. Este hecho tan absolutamente reprobable e inadmisible que nos deja sin epítetos para definirlo sólo es noticia porque el secuestro ha sucedido en masa. ¿Pensáis que si hubiesen secuestrado a 223 niñas a lo largo de un año en Nigería nos habría llegado alguna noticia de portada al respecto? ¿Acaso sabemos algo de la suerte de los más de 8 millones de niños esclavos, del medio millón de niños arrancados de sus hogares para ser soldados, de los 2 millones que son explotados sexualmente o de las 100 millones de niñas que "serán casadas" en su infancia? Otorgo que de vez en cuando nos llega alguna noticia relacionada con lo expuesto pero sólo si está envuelta en algún trasfondo "insólito", si no nunca será noticia porque es simplemente habitual y la costumbre nunca es noticiosa.

No he visto aún la película "12 años de esclavitud" sin embargo sé que muchas personas se salían de la sala no pudiendo soportar la crudeza de la historia narrada y las imágenes mostradas. Apostaría, y no es un reproche en absoluto, que esas mismas personas son capaces de leer las noticias sobre las niñas nigerianas y ver la pieza que nos ofrezca el noticiario de la noche. No es que seamos insensibles al mal, es una cuestión de simple costumbre a la narrativa informativa, hemos visto y oído tanto que es difícil que algo real nos conmueva. La costumbre nos ha hecho inmunes al dolor ajeno y solo son capaces de hacer saltar nuestros resortes emocionales y activar las glándulas lacrimales aquellas historias "ficcionadas" que previamente han pasado por las expertas manos de un guionista, creativo publicitario o hábil youtuber.

Repito, esto no es un reproche, me estaría reprochando a mí mismo mi propia tolerancia al desconsuelo. Puede que con la edad adquiramos callo y nos acostumbremos al horror, nos han mostrado y hemos presenciado tantas guerras, hambrunas, desgracias y tipos de explotación infantil que podemos llegar a tener la percepción de habernos acostumbrado a ellas, creo que se puede y debe evitar. De la costumbre a la resignación hay dos pasos y de la resignación a la complicidad sólo uno.

No deberíamos olvidar.
No deberíamos acostumbrarnos.
No deberíamos dejar que nuestros poderes olviden.
No deberíamos permitir que nuestros medios nos acostumbren.

PD: Datos extraídos de Save the Children

lunes, 28 de abril de 2014

Un año después...

Por aquel entonces yo aprendía a caminar...
Un año después regreso con la intención de escribir menos pero mostrar más, estos meses me he percatado de que el mundo utópico que tanto anhelaba, existe, está ahí afuera, basta con buscarlo para encontrarlo.

Y durante este año transcurrido ¿qué? Pues sencillamente correr y más correr, sin llegar a ningún lugar más allá de haberme convertido en una persona un poco más pausada, algo más paciente y quizá, incluso, más optimista. Diez mil a diez mil, medio maratón a medio maratón, entrenamiento a entrenamiento, hasta culminar ayer mi primer Maratón, el de mi adorada y odiada ciudad, zancada a zancada, me fui dejando los imposibles y las urgencias por el camino. Poco importan los tiempos ni los récords conseguidos, sólo importan los instantes compartidos, las charlas incesantes, los nervios previos esparcidos, la dicha convivida y la vida vivida.

Y durante este año transcurrido ¿qué más? Pues sencillamente más solidaridad y menos política, más escuchar y menos hablar, más reflexión y menos falsa acción, más acción y menos reacción, más realidad y menos ficción. Y poco más. Ningún cambio significativo en nuestras vidas más allá de los lógicos de un devenir rutinario, los niños creciendo y nosotros también. Recuerdo hoy, sin añoranza alguna, aquel tiempo de necesidad de cambio constante en que inmerso en la ansiedad del anhelo de un futurible soñado olvidaba soñar un presente certero.

Y, sin embargo, durante este año pasado, nada francamente cambió. Sigo pensado que la rutina es el preámbulo del fin y por lo tanto me desdigo de inmediato porque la verdad es que sigo creyendo en la mudanza constante de sueños, de creencias, de certezas, de dudas y de proyectos. Pero lo hago de otra manera, no me interesa la meta, más allá de ser una realidad a la que pienso llegar, sólo me interesan los próximos metros a recorrer, y después los siguientes y luego los que habrán de venir, en esos debo prestar mi atención e intentaré convencer a quien me quiera escuchar de que esto es lo que debemos hacer.

Sigo convencido de que la sociedad que hemos contribuido a crear nos dirige a muchos lugares y ninguno bueno, pero no se cambia a gritos de un día para otro, se hace modificando individuo a individuo nuestra propia actitud, cada uno a su ritmo, en su parcela pero teniendo la seguridad de que salimos todos del mismo lugar y tenemos una meta común. En el camino se sucederán vicisitudes, encontraremos aliados, obstáculos e imprevistos, puede que incluso se produzcan bajas, pero llegaremos. Y durante el trayecto, actuando solícitos en consonancia a lo que demandamos, estaremos construyendo los cimientos de lo que hoy con impaciencia exigimos. Lo conseguiremos porque la carrera es dura y su dureza modificará nuestro espíritu pero una vez que éste haya mutado nada será como era porque quienes nos representan hoy ya no podrán hacerlo porque ya no serán fiel reflejo de lo que somos sino sombra de lo que fuimos. Nadie querrá entonces que los de siempre sigan donde siempre haciendo o deshaciendo lo de siempre, todos querremos que los primeros que lleguen a meta, aquellos que partieron con nosotros, nos ayuden y sirvan de ejemplo para preparar y ordenar el nuevo reto que deberemos, juntos, afrontar.

Yo por mi parte, hoy, vuelvo a escribir porque me apetece, aunque intentaré hacerlo de otra manera. Se acabaron los reproches, los análisis políticos y el esparcimiento de rencores retenidos y frustraciones compartidas. Bien es cierto que debemos excavar mucho para encontrar esos diamantes tan escasos que conforman la solidaridad, la cooperación, el optimismo, la vitalidad, la lucha y el altruismo pero si lo hacemos, bajo las extensas capas de podredumbre económica, política y religiosa, bajo el magma de una sociedad neopostmoderna que parece haber perdido sus valores cívicos y humanos, encontraremos una veta de esperanza alimentada a diario desde el anonimato.

Sigo siendo consciente de que todos vivimos una realidad mediatizada y sobrealimentada. Recibimos los mismos chistes el mismo día a través de WhatsApp, nos indignamos en el mismo instante con el tema de moda en Twitter, firmamos todos a un tiempo decenas de peticiones a través de Change, Amnistía o Avaaz y reímos, lloramos o nos cabreamos juntos con los mismos vídeos de Youtube. En definitiva, vivimos todos bajo la influencia de un aspersor gigante al que permitimos calarnos sin descanso a través de las múltiples pantallas que dominan nuestra existencia con afán de informar y desinformar a partes iguales, o no tan iguales.

Entonces, ¿qué sentido tiene volver a difundir mediante otro foro lo que ya muchos habrán deglutido previamente? Probablemente ninguno pero yo vuelvo a sentir la necesidad de compartir lo que me emociona y pensar que otro mundo es posible porque ya lo es. A veces escribiré y otras me limitaré a divulgar lo que seguro ya habéis visto u oído pero con la certeza de que la carrera no acaba en la meta sino que en ella comienza. Lo haré, por tanto, con la firme intención de procurar demostrar que otras metas son posibles y para abrir boca, una dosis de épica que también emociona por la belleza de sus imágenes.



Continuará...

PD: Tras este año de silencio muchos agradecimientos se hacen necesarios. Primero como siempre a Belén, Mauro y Claudio por apoyarme y permitirme robarles parte de su tiempo. A Pablo, Jesús y Óscar por estar siempre al pie del cañón y solucionar mis neuras atléticas mientras me arrancan risas y sonrisas. A Víctor y Nacho por apoyarme, animarme y ayudarme a alimentar mi ego como nadie lo ha hecho. A Fundación Cadete por permitirme sentirme útil y lucir su nombre durante 42 kilómetros y 195 metros, pero sobre todo por hacer que la vida de tantos sea un poco mejor y demostrar que no solo se puede sino que se debe. Y por último, a todos los que estuvisteis ayer a mediodía en el Parque del Retiro por acompañarme siempre.