Volver a la Rutina
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勇気と強さ! |
Tras esta íntima disertación Punsetiana, todavía entre sueños, me he acordado de los más de cuatro millones de personas sin empleo cuyo reto diario es dotar de estructura a su jornada, tras el shock inicial del primer día sin una ocupación definida deben lograr la ardua y desagradecida tarea de organizar la nueva situación y establecer unas rutinas que a la postre serán sin duda el preámbulo del hallazgo de una nueva actividad laboral que devolverá a sus vidas la añorada y aburrida normalidad.
Lejos de terminar aquí, mi marea de ideas propia del estado casi alucinógeno típico de la primera fase de ensoñación, me ha llevado directamente a Japón, dónde el rápido encadenamiento de catástrofes ha provocado que cientos de miles de personas que afrontaban sus quehaceres habituales han visto como el mar devoraba sus vidas y la anarquía más absoluta se apoderaba del país más organizado del mundo y me he dado cuenta de que ante esto no hay utopías que valgan, las catástrofes son parte de la naturaleza y no son dominables, sólo nos queda la solidaridad, colaboración y ayuda urgente para que el pueblo nipón pueda recuperar la deliciosa monotonía perdida lo antes posible. Esta sociedad sin duda lo logrará y saldrá reforzada, siempre ha conseguido superar con éxito los castigos a los que ha sido sometida por su turbulenta situación geográfica y por la enajenación transitoria que sufrió el planeta hace setenta años. Por el contrario, al mismo tiempo, parece que se aleja la posibilidad de que el pueblo Libio, abandonado a su suerte por las siempre ineficaces y pusilánimes naciones unidas, pueda alcanzar (que no recuperar) unas rutinas fundamentadas en la libertad. Si no ayudamos YA a que su revolución llegue a buen fin, el proceso global de conquistas democráticas se verá irremisiblemente frenado sin fecha de reactivación.
Por fin, me dormí y pude disfrutar un Martes más, un día normal y corriente, que termina como casi todos los demás escribiendo una entrada de un blog y reflexionando sobre las cosas que no deberían suceder pero suceden. Por cierto, como en muchas otras ocasiones desde este foro, me gustaría recordar a Haiti, allí el caos sigue latente y cuantos más años pasen, más difícil será organizar unos usos y costumbre de los que ya nadie se acuerda.
Para terminar, un vídeo y tres denuncias:
UNO- Denuncio la demagogia de todos los políticos en todos los lugares: si la nuclear es buena y necesaria para nuestro sostenimiento energético lo es y punto. Pero si cómo podemos deducir de lo acontecido es peligrosa y nociva, ya lo era antes del desastre japonés, por lo tanto, aunque rectificar es de sabios, si Merkel y otros decidieron alargar la vida de las centrales y ahora se retractan acuciados por la opinión pública podemos concluir que, o bien se equivocaron entonces o bien lo hacen ahora. Demandemos seriedad y análisis.
DOS- Denuncio el aprovechamiento que los mismos Mierdas de siempre hacen de cualquier situación para escupir sus miserables y provocadoras diatribas. Muy a mi pesar tengo que enlazarlo para ilustrar mi acusación aunque no directamente a sus blogs para no darles más visitas de las que merecen.
TRES- Denuncio, por si no ha quedado claro, la inoperancia de la ONU, OTAN y cancillerías occidentales para preservar la vida y libertad de los pueblos oprimidos.
¿No es maravillosa la rutina? Que le pregunten si no a esos felices eurodiputados que con aspecto dubitativo y tras una larga semana de inacción abandonan cada Viernes su puesto de trabajo antes de tiempo...
Muy de acuerdo con las 3 últimas denuncias.
ResponderEliminarRespecto a los puntos 1 y 2, te dirá que he visto en Twitter cosas tan absurdas como: "los medidores de radiactividad son demasiado sensibles"; "la energía solar mata a más personas que la nuclear"; "dónde se ha demostrado que la radiación es perjudicial"... En fin...
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